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El efecto placebo envuelve a las marcas. Es producido por el uso de trucos creativos, juegos de palabras y falsas promesas de felicidad. Estas técnicas de sugestión publicitaria elevan los niveles de dopamina en el cerebro y contaminan a largo plazo la relación con las personas.
Las tasas de mejora y buena evolución se sitúan entre el 75 y el 90% dependiendo de la intoxicación de que se trate. Estos resultados garantizan a nuestras marcas la más alta probabilidad de éxito en el tratamiento.
Las tasas de desintoxicación se sitúan en el 100%, excepto en los casos que exista un intoxicación dual. Estos resultados garantizan la más alta probabilidad de éxito en el tratamiento a corto y largo plazo.

Envíanos una alerta de la aparición de un nuevo placebo y te enviaremos la insignia de Placebo Center
Gallina blanca o la“receta mejorada”.
Al comenzar este spot hay una diferencia en el modo de enviar el mensaje, ya que comienzan con una pregunta. Este juego, invita al target a participar del anuncio. Ahora si el storytelling del producto se basa en exaltar los atributos del mismo, en este caso más pollo y caldo, y luego te espetan que su receta ha sido mejorada, es cuando uno se pregunta la mejoría de un producto está en la cantidad o en la calidad?
Antes de que pueda surgir esta reflexión, ya que el spot es de 24 segundos, te aparece una niña bailando que distrae la atención y muestra la imagen de una familia feliz, ya que la niña además de tomar el producto hace las veces de bufón para el entretenimiento de la masa.
pandemica, meneame.net
La Comisión Europea estudiará el año que viene introducir esta medida en el reglamento de la Unión. Busca acabar con el “glamour” de las marcas
etiquetas: cajetillas, tabaco, blancas, marca
» noticia original
Las autoridades sanitarias pretenden acabar con el glamour de las marcas de tabaco. http://flpbd.it/6q4a
El mundo es suficientemente grande para satisfacer la necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos.
Cuanto más compro objetos estupidos, más creo que los necesito. Parte 3 de la entrevista a Rafael Santandreu.
“Debemos trabajar para conseguir una sana relación entre marcas y consumidores.”
Acabo de llegar de una escapada. Quería que mis hijos conociesen Venecia. Una de las clásicas paradas es el Puente de los Suspiros. Da para contarles historias y meterles en el espíritu de la ciudad. Pues bien, mirad cómo tienen el famoso puente:

Supongo que LÓreal habrá puesto pasta para las obras de restauración. Cosa que está muy bien y todos agradecemos, pero ¡¿que aprovechen esta “buena acción” para llenarlo de carteles publicitarios?! Así de primitivas, burdas y paletas son aún algunas (muchas?) marcas.
Mirad la foto otra vez, da pena verlo. Ahí, empequeñecido, agobiado por la publicidad, convertido en una caricatura de lo que es, vendido (mientras esté LÓreal).
-”Yo he puesto la pasta” dirán. ¿Y qué? ¿Eso te da derecho a “comercializar” uno de los puentes más delicados e inspiradores que hay en el mundo?
Que las marcas contribuyan a mantener los lugares bellos del mundo es algo que hay que celebrar, pero tienen que estar a la altura de las circunstancias. Se puede hacer de forma infinitamente más elegante y conseguir mucha más eficacia y retorno en imagen de marca. No hace falta poner un par de carteles gigantes de pintalabios. ¿No hay más lonas en el mundo? ¿LÓreal es una marca tan paleta?
Con gusto e inteligencia, podían haber hecho más grande su contribución al mundo y de paso el retorno de su inversión. Podrían haber recogido en una exposición las historias del puente, los que pasaron por él para llegar a la cárcel. Seguro que por allí pasó Giacomo Casanova (que es fácilmente enganchable con el mundo femenino) y otros personajes históricos sugerentes. Podrían haber creado un site con las historias y habernos llevado allí desde un cartel diferente, con una pequeña leyenda. Incluso podrían habernos ofrecido mensajes de móvil con pequeñas e interesantes píldoras de arte, historia y belleza relacionadas con el puente. Se los hubiera enseñado y contado a mi hija (futura clienta) que hubiera tenido un primer contacto con la marca muy gratificante. Hubiéramos visitado la exposición e incluso encendido el móvil para recibir esos mensajes y así seguir transmitiéndoles a mis hijos historias y leyendas de la extraordinaria Venecia.
Pero han desaprovechado la oportunidad y nos han fastidiado la visita. El puente volverá a estar bonito cuando se vaya LÓreal. Eso es lo que han conseguido: pagar y hacer que deseamos que se vaya pronto. Las marcas no aprenden.
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